Un británico que accidentalmente se disparó en los testículos tras haber bebido siete litros de cerveza, fue enviado a prisión por cinco años, por posesión ilegal de un arma de fuego, indicó el portavoz de una corte.
David Walker, discutió con un amigo en un pub de South Yorkshire, luego salió hacia su casa donde tomó su escopeta , que se metió entre el pantalón y la cintura.
Al encaminarse de nuevo al pub, la escopeta se disparó y los perdigones se le incrustaron en los testículos. Los médicos que lo atendieron , tuvieron que remover los restos que quedaron de testículos.