Los tramoyistas de Broadway, en Nueva York, llegaron a un acuerdo para poner fin a la huelga que mantienen desde el 10 de noviembre, y que paralizó más de 20 espectáculos en la ciudad de los rascacielos.
Un portavoz de los teatros afectados por el paro anunció que las representaciones volverán a escena.
El pacto se concertó tras dos días de negociaciones maratónicas entre los tramoyistas, los productores y los dueños de los teatros.
La disputa laboral generó pérdidas millonarias, con obras como "Chicago", "El fantasma de la ópera", "Wicked" o "Hairspray", que no pudieron subir a escena en las últimas dos semanas.
La huelga había sido declarada luego de tres meses de infrutuosas negociaciones entre el Sindicato Uno, que agrupa a los empleados teatrales, y la Liga de Teatros y Productores Estadounidenses.
En el centro de la disputa se encontraba la exigencia de los tramoyistas de que los productores establezcan cuál es el número de empleados que se requiere para levantar el telón y mantener en funcionamiento un espectáculo teatral.
Esto significa fijar en los contratos la cantidad de iluminadores, técnicos de sonido, escenógrafos, y demás trabajadores que requiere una producción durante toda la temporada que está en cartelera.
"El acuerdo es bueno para nuestra industria. Lo más importante es que las luces de Broadway volverán a brillar", dijo Charlotte St Martin, presidenta de la Liga de Teatros y Productores de Estados Unidos.
"Los trabajadores de Broadway están esperando volver al trabajo, para dar a los espectadores la alegría de Broadway, el mejor espectáculo del mundo", afirmó James Claffey, presidente del Sindicato Uno.
Ésta ha sido una de las peores crisis laborales que ha afrontado industria del espectáculo neoyorquino.