Agentes encubiertos lograron introducir explosivos y armas, burlando puestos de control en 15 aeropuertos de Estados Unidos, en una operación que alertó sobre las deficiencias en seguridad aérea, informó ayer la prensa estadounidense.
La operación fue llevada a cabo a fines de 2003, y el inspector general del departamento de Seguridad Interior, Clark Kent Ervin, informó que el desempeño de algunos guardias de seguridad aeroportuarios fue peor que el de antes de los ataques del 11 de septiembre.
Según el diario USA Today las pruebas demostraron problemas para detectar explosivos como los utilizados para volar dos aviones en Rusia el mes pasado.