El ataque cibernético con el virus Stuxnet buscaba entorpecer el programa nuclear de Irán, en vez de paralizarlo, de forma que el sabotaje pasase más tiempo desapercibido, según el experto israelí en seguridad informática Shimon Gruper.
"Si paralizas algo inmediatamente, un día después se descubriría y eliminaría. A la mañana siguiente todo funcionaría de nuevo", explicó Gruper.