Los científicos han avanzado hacia la producción de una vacuna que podría neutralizar una amplia gama de virus de la gripe en ratones, hurones y primates no humanos.
Las actuales vacunas contra la gripe estacional inducen la producción de anticuerpos que atacan la proteína en la superficie del virus de la gripe que muta rápidamente, y torna al virus resistente al tratamiento.
Esa región se conoce como hemaglutinina (HA), la glucoproteína antigénica que se encuentra en la superficie del virus y es responsable de la unión del virus a la célula infectada.
Existe una gran variedad, por lo cual es difícil establecer una vacuna en el caso de la influenza viral.
Algunas regiones de la proteína HA son más estables y los investigadores han estado buscando una vacuna que pueda causar anticuerpos capaces de atacar esas regiones, de manera que sirvan como protección contra una gama más amplia de cepas virales.
La rápida diseminación del virus en la pandemia de gripe de 2009 demuestra la necesidad de vacunas universales para la gripe que causen una inmunidad contra diversas cepas virales.