Se han distribuido mosquiteras tratadas con insecticida de larga duración durante los últimos años, lo cual es un logro notable que ha salvado cientos de miles de vidas, pero es -o será pronto- necesario reemplazarlas.
Lo óptimo sería fabricar mosquiteras con una vida útil de cinco años en vez de los tres actuales, pues de este modo se ahorrarían cientos de millones de dólares y a la vez se limitaría el riesgo de rebrote de la enfermedad.
El informe anual sobre el paludismo apunta también la importancia de que se retiren del mercado asiático las monoterapias a base de artemisinina oral, uno de los principales elementos que fomentan la aparición y propagación de la resistencia.