Las autoridades intentan hallar unas 3,800 granadas artesanales de mortero y cuerpos de granada del mismo tipo de las que fueron usadas por la guerrilla para realizar atentados en agosto durante la toma de posesión del presidente Alvaro Uribe.
La revelación la hizo la policía secreta al presentar a la prensa ayer a cuatro detenidos, que habrían ayudado a las FARC a desarrollar un poderoso arsenal de morteros artesanales con sus respectivas cargas.
Entre los capturados se encontraba Heliodoro Cruz Cano, propietario del taller de fundición donde se fabricaron las granadas de acero para mortero de 120 milímetros usadas en los ataques explosivos del 7 de agosto.
Según versiones entregadas por Cruz al Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en su taller se fundieron 3,800 granadas. Pero informes de inteligencia indican que habrían sido elaboradas 5,000 de estas letales municiones. En la factoría ubicada al oeste de Bogotá se hallaron moldes para fabricar las granadas y los soportes para los tubos lanzadores.
En tanto, al menos dos personas murieron y otras 25 resultaron heridas ayer en el municipio colombiano de Saravena, departamento de Arauca, cuando hombres sin identificar lanzaron varias pipetas de gas cargadas con explosivos contra el cuartelillo policial, informaron fuentes oficiales y civiles.
"Hombres pertenecientes a grupos al margen de la ley lanzaron varios cilindros de gas contra la Policía nacional, uno de los cuales explotó en la esquina del parque, y otro en una residencia", dijo José Sierra, alcalde de Saravena, población fronteriza con Venezuela. El funcionario indicó que "hasta el momento hay confirmación de la muerte de dos civiles y de por lo menos 25 heridos".
Por otro lado, unos 17 poderosos narcotraficantes, entre ellos los máximos líderes del cocainero cártel de Cali, fueron trasladados ayer de la cárcel de la localidad colombiana de Palmira a una prisión de alta seguridad no precisada, informó la Policía.
"Los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, jefes del cártel, aparecen entre los 17 narcotraficantes trasladados a otra prisión en Colombia", dijo el jefe de la policía metropolitana de Cali, el coronel Oscar Naranjo.
De acuerdo con el jefe policial, los contrabandistas de cocaína fueron sacados de la cárcel de Palmira, ciudad próxima a Cali y llevados en un avión militar hacia otra localidad del país, en medio de estrictas medidas de seguridad.
No se informó oficialmente de inmediato la causa del traslado de los capos mafiosos.