Tras la escalada de la violencia a raíz de la explosión en una mezquita chií, Irak "tiene que escoger" cuál quiere que sea su camino, afirmó hoy el presidente de EU, George W. Bush, en un discurso sobre la guerra contra el terrorismo.
En su discurso ante la Legión Nacional en un hotel de Washington, en el que repasó la situación en Oriente Medio, Bush reconoció que la situación es "seria" y los próximos días serán "intensos" en Irak.
Irak vivió ayer una jornada de tensa calma gracias al toque de queda diurno decretado por el Gobierno iraquí para cuatro provincias del país hasta la hora del sermón de los viernes.
La medida extraordinaria se aprobó para tratar de poner fin a la violencia desatada después de que una bomba destrozara el santuario chií del imán Ali Al Hadi en la ciudad suní de Samarra, al norte de Bagdad.
El incidente desató una ola de violencia sectaria en la que han muerto 200 personas.