El presidente de EE.UU., George W. Bush, se reunió a puerta cerrada con sus asesores en el Departamento de Defensa para analizar la situación en Irak y escuchar sus opiniones sobre futuras reducciones de tropas allí desplegadas.
La reunión se prolongó por espacio de dos horas, indicó el portavoz del Pentágono, Bryan Whitman.
Según explicó Whitman, la reunión, paralela a una similar celebrada el lunes en el Departamento de Estado, tenía como objeto "conocer los puntos de vista sobre Irak y el camino a seguir".
Bush recaba información sobre los niveles recomendados de tropas en Irak antes de que el comandante en jefe de la fuerza estadounidense en el país árabe, el general David Petraeus, presente un informe sobre la situación ante el Congreso el 8 y 9 de abril.