El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, cumplió 57 años ayer y asistió a un servicio religioso en Washington con su esposa, Laura, y amigos de la familia. Cuando fue felicitado por los periodistas, Bush declaró: "Gracias. Estaba esperando que alguien se diera cuenta".
Bush pasó el fin de semana en Washington, algo poco habitual en él. El viernes, la primera dama le organizó una fiesta de cumpleaños. Los invitados observaron los fuegos artificiales por el 4 de julio, Día de la Independencia de EU, desde el Balcón Truman.