El presidente estadounidense, George W. Bush confió ayer que su consejera para la Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, sabrá explicar a la comisión que investiga los atentados del 11 de septiembre, los esfuerzos de la Casa Blanca en materia antiterrorista previos a los ataques de 2001.
Rice "es una persona muy inteligente y capaz y que sabe exactamente lo que pasó. Presentará los hechos (...) como lo esperan los estadounidenses, y me alegro de saber que la escucharán", declaró Bush a la prensa en Charlotte (Carolina del Norte, sureste).
Rice prestará testimonio el jueves bajo juramento y en público ante los miembros de la comisión independiente encargada por el Congreso para investigar las circunstancias que rodearon los atentados de 2001.
La funcionaria deberá esforzarse para responder punto por punto a las acusaciones de un ex funcionario del gobierno, Richard Clarke, encargado hasta el año pasado en la Casa Blanca de la lucha terrorista y quien ha reprochado a la administración republicana de no haber tomado en serio la amenaza que representaba Al Qaeda antes del 11 de septiembre de 2001.
En un principio Bush había rechazado autorizar a Rice a testimoniar bajo juramento en público para no crear un precedente que perjudique al poder Ejecutivo.
"Finalmente tomé esta decisión luego de haber recibido garantías de que esto no pondrá en juego los privilegios del Ejecutivo", explicó.
Bush se ofreció además a dar su testimonio, junto a su vicepresidente, Dick Cheney y comparecer ante los miembros de la comisión en pleno.