El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo ayer que la nueva resolución sobre Irak, que debe presentarse a inicios de esta semana, será la última oportunidad de la ONU para demostrar que está preparada para desarmar a Sadam Hussein.
Interrogado durante una conferencia de prensa conjunta que ofreció en su rancho texano con el jefe del gobierno español, José María Aznar, sobre si la medida sería la última oportunidad de la ONU, Bush respondió: "Sí".
"A principios de la próxima semana, trabajando en conjunto con nuestros amigos y aliados, presentaremos una resolución adicional al Consejo de Seguridad que fijará, en términos claros y simples, que Irak no está cumpliendo con la resolución 1441", anunció.
Además, el presidente del Gobierno español, José María Aznar, garantizó ayer un papel activo de España en la preparación de una nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irak y aseguró que el tiempo para que Hussein cumpla no puede ser largo porque ya está dada la última oportunidad.
Irak no coopera Irak no coopera plenamente con los inspectores en desarme, afirmó ayer en Teherán el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei.
"Todavía no terminamos nuestro trabajo e Irak no coopera plenamente con nosotros", declaró ElBaradei. "En particular, no tenemos un acceso completo a los científicos iraquíes y esperamos que Irak coopere en las próximas semanas", indicó. "Estamos en mitad de camino y lo importante es que la comunidad internacional quiere que Irak sea desarmado y tener la prueba de ello", agregó.
Irak amenaza a los soldados aliados con misiles en su frontera con Kuwait, violando así las resoluciones de la ONU, afirmó el dominical alemán Frankfuter Allgemeine Sonntagszeitung en la edición de ayer. Con estos misiles de tipo "Ababil 100", Bagdad amenaza directamente a las tropas aliadas desplegadas en Kuwait, listas para intervenir en caso de conflicto con Irak, precisó el semanario, citando fuentes próximas a los servicios de información alemanes y a la dirección del Bundeswehr, el Ejército alemán.
Si las tropas estadounidenses avanzan sobre Irak, llevarán entre sus filas un batallón de periodistas que, autorizados por El Pentágono, darán la batalla más dura de sus carreras: la de su ética profesional. Para la posible guerra contra Irak, El Pentágono ha dado "instrucción para situaciones de combate" a 232 periodistas, y ha asignado puestos en unidades a unos 500.
Sin embargo podrán llevar uniformes, cascos y chalecos antibalas que se adquieren en tiendas de excedentes militares y que son idénticos a los que usan los soldados. Los periodistas recibirán un equipo para protegerse durante ataques nucleares, biológicos o químicos, aunque la mascarilla no se ajustará al rostro de los profesionales de la información que usen gafas.
Los periodistas, que comerán las mismas raciones que sustentan a los soldados de la unidad a la que sean asignados, no podrán informar sobre operaciones militares futuras, postergadas o canceladas y los censores de El Pentágono se ocuparán de que no haya referencias a sitios, fechas y horas muy precisas.
Miles de estudiantes se manifestaron ayer en El Cairo en protesta por los planes bélicos de EU contra Irak y pidieron a los gobiernos árabes que "adopten una posición firme para hacer frente a la agresión". Las protestas tuvieron lugar en la Universidad de El Cairo, donde los manifestantes quemaron banderas de Israel y EU y exigieron que durante la próxima cumbre de la Liga Arabe, prevista para el primero de marzo, los jefes de Estado de la organización "apoyen a Irak".
Bush da última oportunidad a la ONU
Para que el Consejo apruebe una resolución deben votar por lo menos nueve de los 15 miembros del órgano.