El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo ayer que seguía confiando en que se tuvo razón en la guerra de Irak, incluso a pesar de que la Casa Blanca reconoció que fue un error acusar a Sadam Hussein de tratar de comprar uranio a Níger.
“Estoy absolutamente confiado en la decisión que tomé”, dijo Bush, quien ordenó a las fuerzas encabezadas por Estados Unidos que invadieran Irak basándose en datos de inteligencia de que Hussein tenía proyectos que incluían armas de exterminio.
“No tengo dudas en mi mente de que cuando todo sea dicho y hecho, la realidad mostrará al mundo la verdad”, dijo Bush en una conferencia de prensa conjunta al presidente sudafricano, Thabo Mbeki.
La Casa Blanca ha reconocido que Bush se basó en una información ahora desacreditada cuando dijo en el discurso sobre el Estado de la Nación en enero pasado que el líder iraquí había tratado de comprar uranio de Níger para armas de destrucción masiva.
Pero el portavoz presidencial estadounidense Ari Fleischer dijo ayer que se trató de “una sola frase” en un caso amplio contra Irak que sigue siendo válido.
Por su parte, el secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld afirmó ayer que la guerra en Irak no fue lanzada porque se hubieran encontrado nuevas pruebas sobre armas de destrucción masiva en ese país.
“La coalición no actuó en Irak porque haya descubierto nuevas pruebas impresionantes sobre la adquisición de armas de destrucción masiva”, declaró Rumsfeld durante una audiencia ante la comisión de Asuntos Militares del Senado.
“Actuamos porque vimos la evidencia ya existente, en una nueva vida con el prisma de nuestra experiencia del 11 de septiembre” de 2001, prosiguió el secretario de Defensa, en referencia a los atentados contra Washington y Nueva York.
“Estados Unidos no eligió la guerra. La elección la hizo Sadam Hussein”, subrayó.