El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien hace cerca de un año destinó a miles de soldados para aumentar la vigilancia de la frontera con México, interrumpirá hoy sus vacaciones y viajará a Yuma (Arizona) para presentar su plan de reforma a la ley de inmigración.
La Casa Blanca no ha dado muchos detalles del viaje, que coincide con la revitalización de las marchas callejeras de quienes demandan la legalización de millones de inmigrantes indocumentados.
Según la Oficina del Censo, en EE.UU. hay unos doce millones de inmigrantes indocumentados, pero varios grupos que trabajan en torno al problema de la inmigración sostienen que la cifra podría llegar a 18 millones.