Los tanques israelíes avanzaron ayer sobre otra ciudad palestina poco antes de que el presidente estadounidense, George W. Bush, hiciera un llamado para que Israel comience su retiro de las ciudades cisjordanas que ocupó desde la semana pasada.
Bush dijo también que le pidió al ecretario de Estado, Colin Powell, que viajara la otra semana a la región en un esfuerzo para lograr un cese el fuego. Bush también hizo un llamado a los palestinos para que terminen con los atentados suicidas y criticó al presidente Yasser Arafat, sitiado en su cuartel general de Ramala por las tropas israelíes desde el viernes de la semana pasada.
Por su parte, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, anunció que continuarán las operaciones del Ejército en las ciudades palestinas, a pesar del llamamiento de Bush, en claro desafío. Por otro lado, Israel anunció que le permitiría al enviado estadounidense para el Oriente Medio, Anthony Zinni, visitar a Arafat, en el que sería el primer contacto cara a cara del líder palestino con un representante extranjero desde que los tanques atacaron su cuartel general.
El pronunciamiento de Bush en la Casa Blanca coincidió con otro día de violencia en Cisjordania, donde las tropas israelíes se enfrentaron con los palestinos en ciudades y campos de refugiados en Naplusa y Jenin, mientras los tanques realizaron otra incursión en la dividida ciudad de Hebrón.
Mientras que en Belén, los más de 200 palestinos armados que se habían refugiado en la Basílica de la Natividad en Belén se han trasladado a un convento franciscano contiguo, después de que los israelíes volaran la puerta trasera, según un fraile que se encuentra en el interior.
La radio pública polaca, basándose en conversaciones mantenidas con el fraile franciscano Andrzej Tabarra, informó de que ya no hay hombres armados en el interior de la basílica. Cuatro explosiones fuertes se escucharon hacia la madrugada de hoy alrededor de la Basílica de la Natividad.
En tanto, el ministro español de Relaciones Exteriores, Josep Piqué, criticó la situación actual en una reunión que él y el jefe de política exterior de la UE, Javier Solana, sostuvieron en Tel Aviv con el ministro israelí de Relaciones Exteriores, Shimon Peres.