LA DESIGNACIÓN del general Michael Hayden como nuevo director de la Agencia Central de Inteligencia, anunciada por el presidente George W. Bush, hace prever una dura batalla en el Congreso de EEUU en torno a si el espionaje del país debe estar en manos militares o civiles.
"La CIA seguirá siendo, como lo indica su nombre, la pieza central de la inteligencia de EEUU", afirmó el jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia, John Negroponte, el organismo que coordina más de 15 servicios de información del país.
Michael Hayden, el general de la Fuerza Aérea estadounidense a quien la Casa Blanca designó para dirigir la CIA, es un hombre hecho a sí mismo, con fama de cerebral, un "superespía" calvo que, por supuesto, no tiene un pelo de tonto.
El tesón de hierro que le permitió escalar hasta el más alto escalafón del ejército estadounidense y convertirse en indispensable por sus conocimientos en espionaje electrónico es una virtud que le acompaña desde su más tierna infancia.
El hombre que de ser confirmado por el Senado dirigirá la Agencia Central de Inteligencia (CIA) creció en un barrio de trabajadores de Pensilvania, acudió a una es cuela católica y cursó estudios de historia en la Universidad de Duquesne (Pensilvania).
Entró al ejército en 1969 tras finalizar su master en Duquesne y empezó así una carrera meteórica que lo llevó a especializarse en labores de espionaje, que desarrolló en Bulgaria, Guam (isla del Pacífico bajo jurisdicción de EEUU), Corea del Sur y Alemania.
Entre sus responsabilidades más recientes figuran sus seis años (1999-2005) al frente de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), su cargo más polémico y el que, según los expertos, podría complicar su confirmación.
El académico Helmut Sonnenfeldt, un experto en espionaje del Instituto Brookings, en Washington, dijo a Efe que "hay una tensión entre las necesidades del Pentágono y de las autoridades civiles en materia de espionaje, análisis e inteligencia".
El nombramiento de Hayden, según los analistas, hace prever un pulso entre Negroponte, cuyo cargo se creó el año pasado en una reorganización de los servicios de información, y el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, que controla el 80 por ciento del presupuesto de los servicios de espionaje y análisis de EEUU.
La CIA ha sido muy criticada en los últimos años, tanto porque no detectó los planes de los terroristas que atacaron a EEUU en septiembre del 2001, como por la información sobre supuesto armamento biológico, químico y radiactivo en Irak antes de la invasión estadounidense en el 2003.
En sus casi cuatro décadas de servicio activo destaca su cargo como director de inteligencia del comando central de EEUU en Europa.
Director del Centro Conjunto de Mando y Control Bélico (Texas) y sus años en Corea del Sur.
A eso se suman varios puestos en el Pentágono y su paso por el Consejo de Seguridad Nacional
Bush nomina a Hayden
El seleccionado al cargo ha tenido varios puestos claves, pero hace falta la aprobación del Senado.