El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, rechazó los proyectos de ley sobre Irak aprobados por el Congreso, dominado por los demócratas, porque marcan "una fecha arbitraria para rendirse" y reiteró que los vetará.
En su mensaje semanal, Bush criticó las propuestas porque a su juicio "perjudican" a las tropas en el terreno. En ellas, recalcó, los políticos asumen el poder de tomar decisiones militares, en detrimento de los generales.