El presidente estadounidense, George W. Bush, y su homólogo chileno, Ricardo Lagos, dejaron atrás las diferencias surgidas tras la negativa chilena de apoyar la guerra en Irak en la ONU en una reunión y posterior almuerzo de más de una hora y media en la Casa Blanca.
Durante el encuentro, Bush prometió a Lagos una "investigación completa" de los depósitos de Augusto Pinochet, tal como reveló la semana pasada un informe del Senado estadounidense.
Los presidentes también celebraron el aumento de más de 10% de las exportaciones bilaterales tras la entrada en vigencia del acuerdo de libre comercio, el 1 de enero pasado, y pasaron revista a la situación política en Haití, donde 570 soldados chilenos integrarán la misión de estabilización multilateral de la ONU, y a la crisis política en Venezuela.
"Nuestras relaciones están muy fuertes. Y son relaciones importantes", dijo Bush, al recibir a Lagos en el salón oval por primera vez desde abril de 2001.
Lagos también explicó a Bush la participación chilena en Haití y ambos discutieron el papel que debe desempeñar allí la ONU, cuyo secretario general, Kofi Annan, acaba de designar al embajador chileno Juan Gabriel Valdés como su representante especial en Haití.
Valdés dirigirá la Misión de Estabilización de ONU en Haití, que contará con unos 6,700 soldados, la mitad sudamericanos.
Bush y Lagos dejan de lado diferencias
El presidente de EU recibió a Lagos en el Salón Oval, por primera vez desde 2001.