Los presidentes de EU y Corea del Sur, George W. Bush, y Roh Moo Hyun, afirmaron ayer que no aceptarán la presencia de armas nucleares en Corea del Norte, pero insistieron en que buscarán una solución pacífica a ese problema.
Al término de su reunión de en la Casa Blanca, Bush y Roh emitieron una declaración en la que afirman que "no aceptaremos" la presencia de armas nucleares en Corea del Norte. Bush, en una breve comparecencia que ofrecieron después, aseguró, no obstante, a Roh que "continuaremos trabajando hacia una solución pacífica" del problema nuclear norcoreano. "Estamos realizando buenos avances para lograr esa solución pacífica", añadió.
El presidente de Corea del Sur se mostró muy satisfecho por las palabras de Bush de buscar una solución pacífica. Roh había mostrado cierta inquietud sobre si EU podría aplicar a Corea del Norte su doctrina de ataques preventivos contra países que pudieran amenazarle con armas de destrucción masiva.
"He dejado todas mis preocupaciones y ahora vuelvo a Corea con esperanza", afirmó Roh. El documento emitido por ambos presidentes señala que Washington y Seúl buscan "la eliminación irreversible y verificable" del programa nuclear norcoreano.
Por otro lado, Estados Unidos no está "temeroso" por sus diálogos con Corea del Norte y reiniciaría conversaciones con ese país si las creyera útiles, manifestó ayer la consejera de Seguridad Nacional presidencial, Condoleezza Rice.
Sin embargo, horas antes de que el presidente estadounidense se reuniera con su colega surcoreano, Rice criticó el comportamiento de Pyongyang en conversaciones multilaterales que incluyeron a China y que se llevaron a cabo el mes pasado, y agregó que su país no será objeto de un chantaje nuclear. "No estamos temerosos por las conversaciones, y si creemos que son útiles en algún momento, estaríamos más que dispuestos a reiniciarlas", dijo Rice.