Un tribunal sueco condenó ayer a cadena perpetua al asesino confeso de la ministra de Exteriores sueca, Anna Lindh, tras negarse a aceptar una declaración de demencia para el hombre de 25 años que culpa del crimen a las "voces" de su cabeza.
"La acción de la que Mijailo Mijailovic es culpable justifica una pena muy severa. Dado que no han salido a la luz circunstancias atenuantes, se le sentencia a cadena perpetua", dijo el comunicado escrito emitido por el tribunal de Estocolmo.
El acusado, hijo de inmigrantes serbios, admitió haber apuñalado a Lindh, de 46 años y madre de dos hijos, en un ataque en un centro comercial de Estocolmo en septiembre. Lindh, que había sido considerada para el puesto de primer ministro, murió un día después.