La justicia argentina condenó a cadena perpetua al último dictador, Reynaldo Bignone, por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención de la guarnición militar de Campo de Mayo, a las afueras de Buenos Aires.
Junto a Bignone, el último dictador de Argentina (1982-1983), el Tribunal Oral Federal 1 de la localidad bonaerense de San Martín condenó también a la pena máxima al excomandante de Institutos Militares Santiago Omar Riveros y a los represores Luis Sadi, Eduardo Corrado y Carlos Tomás Macedra.