El ex presidente taiwanés Chen Shui-bian y su esposa, Wu Shu-chen, fueron condenados a cadena perpetua por corrupción, blanqueo de dinero y falsificación de documentos, anunció el Tribunal del Distrito de Taipéi.
“La corrupción de un hombre causó el desorden en todo el país. Por eso, las sentencias son tan severas”, afirmó el presidente del Tribunal, Tsai Shou-hsun, en la sentencia, entregada a la prensa.
Chen, de 58 años, no asistió a la lectura de la sentencia y asegura, por medio de sus portavoces, que no sabía nada del envío de dinero al exterior por parte de su esposa.
Manifestó que lo que llaman sobornos son contribuciones políticas y que los tres millones de dólares en fondos públicos se dedicaron a la diplomacia secreta de la isla.
“Mi única culpa es social”, dijo Chen, en referencia a que no gestionó debidamente los actos de sus familiares.
La ex Primera Dama envió decenas de millones de dólares, supuestas contribuciones políticas, a cuentas bancarias en el exterior a nombre sus familiares, las que fueron descubiertas por el Grupo Internacional Egmont contra el blanqueo de dinero.
En un artículo publicado en la revista electrónica “Neo Formosan Weekly”, Chen dijo que sufría "una persecución política" por su postura independentista y que recibía con “resignación y calma” la sentencia.
“Al menos mi corazón está libre. Todo está cambiando ahora y espero grandes cambios muy pronto... Es el mejor momento para declarar la independencia formal de China”, afirmó Chen.
El ex mandatario y el resto de los 13 acusados recurrirán la sentencia en el Tribunal Superior.
Analistas. Los expertos consideraron que la sentencia supone una advertencia para todos los políticos taiwaneses.
“Este juicio es una advertencia para el presidente Ma Ying-jeou y los dirigentes futuros”, dijo a el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Soochow Hsu Yung-ming.
La figura de Chen ha galvanizado la vida política de Taiwán desde que en 1996 se hizo con la Alcaldía de Taipéi, y en especial desde su victoria en las elecciones presidenciales de 2000 que puso fin a más de 50 años de control político del Partido Kuomintang.
Gobierno Moscoso recibió millones
La millonaria ayuda económica que ofreció el ex presidente de Taiwán, Chen Shui-bian al Gobierno de la ex mandataria Mireya Moscoso (1999 - 2004) generó una serie de investigaciones judiciales en Panamá. La razón. La Contraloría determinó que hubo malos manejos de esos fondos. Hasta el momento, no hay ninguna persona arrestada por estas presuntas anomalías.
Solo la Fundación Mar del Sur, que presidió la ex primera dama Ruby Moscoso, recibió $6 millones para la construcción del Museo del Tucán. Tras realizar una auditoría a estos fondos, la Contraloría concluyó que la ex Primera Dama presuntamente desvió $4.4 millones a bancos estatales y privados para abonar saldos de tarjetas de créditos a nombre de miembros de la Fundación.
El Ministerio Público inició una investigación, pero al término de unos días el expediente fue remitido a la Corte Suprema de Justicia, ya que existía la posibilidad de que sobre la disposición de estos fondos se tuviera que investigar actuaciones de ex funcionarios que ahora están en el Parlamento Centroamericano (PARLACEN), entre ellos, la ex presidenta Moscoso.
Con el dinero de Taiwán, según una auditoría se compró alimentos para caballos en el extranjero por $13 mil y se financiaron viajes a terceras personas sin sustento.