El portavoz del Gobierno libio, Musa Ibrahim, anunció que al menos 1667 personas han muerto desde el comienzo de la ofensiva de los rebeldes sobre Trípoli.
Musa afirmó que la situación es “dramática” y que los hospitales están desbordados, antes de lanzar un último llamado al diálogo.

El portavoz gubernamental señaló que 376 personas murieron y otras 900 resultaron heridas en la noche del sábado, mientras que otros 1300 fallecieron y 5000 resultaron heridos a lo largo del domingo.
“La pacífica ciudad de Trípoli se ha transformado en un infierno por causa del apoyo de la OTAN a los grupos de terroristas. Los bombardeos de la alianza han permitido el avance de los rebeldes, y los decesos se han producido en esos ataques o en los combates” señaló, y afirmó que el recuento de víctimas procede de fuentes hospitalarias.

“Los combates van a intensificarse, ya que vamos a batirnos por defender Trípoli contra el colonizador y sus agentes. Y el recuento va a empeorar, así que dejemos a un lado las armas y sentémonos en torno a una mesa para dialogar”, agregó.
Régimen se derrumba.
El régimen de Muamar el Gadafi “claramente se derrumba” y ha llegado la hora de crear una nueva Libia democrática, dijo la OTAN.
En un comunicado emitido a primera hora de hoy, el secretario general de la alianza Andres Fogh Rasmussen dijo que entre más pronto Gadafi “se dé cuenta de que no puede ganar la batalla contra su propio pueblo, mejor”.
“El pueblo libio ha sufrido tremendamente bajo el régimen de Gadafi por más de cuatro décadas. Ahora tienen la oportunidad de un nuevo comienzo”', dijo Rasmusen.
Los aviones de combate de la OTAN realizaron unas 20,000 incursiones en los últimos cinco meses, de las cuales 7500 fueron para realizar ataques contra las fuerzas del líder libio Muamar el Gadafi.
Resistencia.
Desde un lugar desconocido, el líder libio envió varios mensajes de audio transmitidos por la televisión estatal.
En el último mensaje, reconoció que fuerzas de oposición se movían hacia Trípoli, y advirtió que la ciudad se convertiría en otro Bagdad.
“¿Cómo es que permiten que la capital Trípoli sea ocupada una vez más?”', dijo. “Los traidores allanan el camino para que las fuerzas de ocupación se desplieguen en Trípoli”.
También convocó a sus partidarios a marchar por las calles de la capital y “purificarla” de “las ratas”.
Celebración.
Miles de civiles jubilosos salieron de sus casas para animar a los convoys de camionetas llenas de combatientes rebeldes que disparaban al aire. Algunos de los combatientes estaban roncos y gritaban: “Venimos por ti, cabeza crespa”, un apodo burlón de Gadafi. En las aldeas que cayeron en manos rebeldes a lo largo del camino, los altavoces de las mezquitas repetían “Alahu Akbar”', o “Dios es grande”'.