Hace una década lo propuso como legislador y ahora, a punto de dejar el poder, el presidente Felipe Calderón retomó una iniciativa para modificar el nombre oficial del país y que se llame simplemente “México”, como la mayoría de la gente lo conoce.
El nombre oficial del país es “Estados Unidos Mexicanos”, establecido en la primera mitad del siglo XIX, tras la independencia de España y que para algunos fue un intento de imitar al vecino del norte.
“México no necesita un nombre que emule a otro país y que ninguno de nosotros los mexicanos usa cotidianamente”, dijo Calderón.