El presidente mexicano, Felipe Calderón, afirmó que su “estrategia integral” en materia de seguridad “tiene que seguir adelante” por parte del Gobierno que será elegido este domingo en las urnas, y defendió la participación de las fuerzas federales en la lucha contra el crimen.
“Este es un esfuerzo que debe trascender coyunturas políticas (...) colores partidistas y que debe seguir adelante en los años por venir”, señaló al encabezar un acto por el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.
“No podemos tirar por la borda lo que se ha hecho”, ni “simplemente resignarnos y someter el país al poder de la delincuencia o hacer como si nada pasara” porque esa actitud fortalece a los criminales y debilita a la sociedad, dijo.
Decisión.
Insistió en que “simular que nada pasa es precisamente lo que permitió que los criminales avanzaran sin resistencia tantos años”, indicó Calderón, en alusión tácita a los Gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI, 1929-2000), aunque su antecesor fue Vicente Fox, de su misma fuerza política.
El candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, tiene una amplia ventaja en las encuestas previas a los comicios, aunque el gobernante declaró recientemente que la elección “aún no está decidida”, que será “muy competitiva” y que “cada voto va a contar”.
En la ceremonia celebrada en el Castillo de Chapultepec, defendió una vez más su decisión de “combatir el crimen organizado” con el Ejército, la Marina y la Policía Federal, “lo mejor” de las fuerzas de seguridad mexicanas, para acabar con la “impunidad cínica con la que avanzaban sin que nadie les hiciera frente”.
“Hemos avanzado a una Policía Federal confiable” y con las “capacidades para enfrentar a la delincuencia”, dijo un día después de que tres de sus agentes fueran asesinados por dos miembros de la misma corporación que eran investigados por narcotráfico en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México.
Calderón insistió en que cuando llegó al poder había un “clamor de auxilio” expresado por los ciudadanos y destacó que uno de sus legados es avanzar hacia un México donde los criminales no actúen impunemente y paguen por sus delitos.
Defendió una “política masiva de prevención y tratamiento” de las adicciones, y confió en que esta jornada permita entender “la magnitud del problema y haga concurrir la voluntad pública para combatirlo”.
Miles de
muertos
- Desde que asumió el poder, más de 50 mil personas han muerto por la violencia generada por la pugna entre los carteles de la droga y sus enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
- Le ha valido numerosas críticas de organizaciones civiles al considerar un fracaso su política de seguridad.