Después de lo sucedido en el mismo acto el año pasado con su antecesor y correligionario en el conservador Partido Acción Nacional, Vicente Fox (2000-2006), la atención de la opinión pública mexicana estaba centrada esta tarde en el Palacio Legislativo de San Lázaro, escenario de la ceremonia.
La pregunta general era si el actual mandatario, que fue investido el 1 de diciembre pasado en otro acto controvertido, podría dejar el documento en la sala de plenos o debería dejarlo, como hiciera el ex presidente mexicano Vicente Fox hace 12 meses por las presiones de la oposición, a la entrada del recinto o, como mal menor, en una sala alterna.
Posteriormente, dos mujeres de salud delicada fueron liberadas el 11 de agosto tras las primeras negociaciones directas entre representantes de Seúl y los talibanes, hace tres semanas.
Seúl aseguró que las condiciones de la liberación de los 19 secuestrados fueron la retirada este año de sus 200 militares desplegados en Afganistán y la suspensión de las actividades misioneras en el país islámico.
19 de julio. Los insurgentes talibanes secuestran a 23 misioneros cristianos surcoreanos, en su mayoría mujeres.
21 de julio. El Gobierno surcoreano insta a los talibanes a liberar a los secuestrados y dice que retirará sus tropas de Afganistán a finales de este año.
24 de julio. Los secuestradores piden $100,000 a cambio de permitir que los rehenes hablen por teléfono con una delegación surcoreana que acude a Afganistán para negociar su liberación.
28 de agosto. Los secuestradores y la delegación de Seúl alcanzan un acuerdo para liberar a surcoreanos.