El presidente Felipe Calderón defendió la participación de las fuerzas armadas en la lucha contra el crimen organizado y advirtió que se mantendrán en las calles en esa labor hasta que se logre depurar a las policías estatales.
Unos días después de que un grupo de expertos de las Naciones Unidas sobre desapariciones forzadas recomendara retirar en el corto plazo a las fuerzas militares de operaciones de seguridad pública, el mandatario aseguró que el apoyo de marinos y soldados es “temporal y subsidiario”, mientras las autoridades locales profesionalizan a sus policías.
Desde que asumió la presidencia en el 2006, Calderón lanzó una ofensiva contra el narcotráfico.
Unos 45,000 soldados realizan a diario patrullajes y operaciones en diversas zonas del país afectadas por el crimen organizado.