RECIENTES episodios de calor letal en América y Europa, largos períodos de sequía por el oeste de Estados Unidos, corrientes frias en Centroamérica, así como intensos diluvios y copiosas nevadas sobre gran parte de América del Norte y Eurasia, son síntomas de que se avecinan cambios a largo plazo, según un nuevo estudio basado en algunos de los modelos del clima más avanzados del mundo. Gran parte de la Tierra afrontará un riesgo mayor de olas de calor, precipitaciones intensas, y otros eventos climáticos extremos.
Este nuevo estudio ha sido realizado por científicos del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica (NCAR, de sus siglas en inglés) en Texas, la Universidad Tecnológica de Texas, y el Centro de Investigación de la Agencia Australiana de Meteorología.
Muchos estudios anteriores han examinado de qué modo los promedios de temperatura o lluvia podrían cambiar en los próximos 100 años cuando los gases del efecto invernadero aumenten. En cambio, esta nueva investigación mira más hacia los posibles cambios en los eventos meteorológicos extremos.
"Son los eventos extremos, no los promedios, los que causan el mayor daño a la sociedad y a muchos ecosistemas", señaló Claudia Tebaldi, autora principal de la investigación, y experta del NCAR. "Ahora hemos alcanzado el primer consenso basado en modelos, acerca de cómo cambiará en los próximos 100 años el riesgo de olas de calor, intensas lluvias, y otros tipos de eventos climáticos extremos".
Tebaldi y sus colegas basaron su trabajo en simulaciones de 9 modelos diferentes del clima para los periodos 1980-1999, y 2080-2099. Las simulaciones se crearon en supercomputadoras en centros de investigación en Francia, Japón, Rusia y Estados Unidos. Cada modelo simuló el intervalo 2080-2099 tres veces, con distinto grado de acumulación atmosférica de los gases con efecto invernadero. Estos tres escenarios fueron usados debido a la incertidumbre que existe sobre cuán rápido la sociedad puede actuar para reducir las emisiones de dióxido del carbono y otros gases de efecto invernadero durante las próximas décadas.
El número de noches sumamente calurosas y la duración de las olas de calor aumentarán de modo significativo en casi todas las áreas de tierra firme en el globo, según el estudio.
El Centro Nacional para la Investigación Atmosférica no es la única entidad que realiza investigaciones y análisis, ya que en días pasados se realizó en Guatemala el XX Foro Climático de América Central, en donde se desprende que para el Pacífico de Panamá en los meses de enero, febrero y marzo se esperan temperaturas normales, ya que entra la temporada de verano.
Sin embargo, existe la probabilidad de una mayor incursión de frentes fríos ocasionando lluvias sobre la región del Caribe Panameño, según la Gerencia de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA).
No obstante, los fenómenos naturales y el clima pueden variar.