ALCANZAR EL índice de uno en las pruebas de admisión de la Universidad de Panamá no era un obstáculo difícil de superar.
Este sistema era clasificado por sectores de la sociedad como arcaico por el hecho de que no ponía a prueba la verdadera capacidad del estudiante, creando un problema de hacinamiento en las aulas de clases.
Por esta razón, y buscando la calidad en vez de cantidad, las autoridades de la Universidad de Panamá realizaron cambios significativos en el sistema de admisión.
De acuerdo con Maira Tompson, directora General de Admisión de la UP, este año las pruebas de primer ingreso fueron reestructuradas con el fin de obtener una mejor perspectiva de la capacidad de los jóvenes de enfrentar el primer año de la carrera.
Con la ayuda de expertos de Guatemala, explica Tompson, los exámenes fueron diseñados con la objetivo de conocer en qué áreas el estudiante presenta deficiencia.
"Si la persona presenta carencia en áreas como ciencia o matemática, deberá inscribirse en un curso de nivelación, a pesar de haber alcanzado el índice mínimo de admisión que es de uno".
Este curso de nivelación tendrá un costo de 20 dólares por estudiante y está programado para iniciar el 4 de febrero.
Una vez inscrito en el curso de nivelación, señala la directora General de Admisión de la UP, el estudiante tendrá que alcanzar una calificación superior a los 71 puntos en cada materia, de lo contrario no podrá ingresar al primer año de clases.
Pero este no fue el único cambio que se realizó en el proceso de admisión, sino que este año, a diferencia de otros, se le entregó a cada estudiante los temarios desarrollados.
Tompson indica que la intención de esta medida es evitar que los estudiantes, quizás buscando la salida más rápida, compraran temarios desarrollados por personas ajenas a la universidad, que por lo general no concordaban con las pruebas.
"Por esta razón y para evitar que fueran estafados se decidió entregar los temarios desarrollados", agregó Tompson.
Para los estudiantes que no logren entrar al primer año, señala la funcionaria, se estudia, con la colaboración del Ministerio de Educación, brindarles una opción para que aprovechen el año en que no podrán estudiar una carrera universitaria.
Cifras oficiales demuestran que 25,400 jóvenes se inscribieron para realizar las pruebas de admisión en el 2004, lo que representa un aumento de 928 personas más que el período de admisión pasado.