Correr, nadar, pedalear o jugar al fútbol durante al menos treinta minutos al día no sólo previene el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, sino que reduce a la mitad el riesgo de padecer cáncer, según un estudio científico.
Esto se debe a que cuando un individuo practica deportes de mediana a alta intensidad, el consumo de oxígeno se multiplica y ayuda al cuerpo a combatir diversos tipos de enfermedades, entre ellas el cáncer.
Para llegar a esta conclusión, un equipo de investigadores de las universidades finlandesas de Kuopio y Oulu ha estudiado la evolución de más de 2.500 hombres de entre 42 y 61 años con distintos hábitos deportivos a lo largo de casi diecisiete años.
Del total de participantes, 181 murieron a lo largo del estudio como consecuencia de algún tipo de cáncer.