A lrededor de 100 representantes de diversas organizaciones recorren esta semana una ruta utilizada por inmigrantes indocumentados para cruzar el desierto de Arizona y donde cada año muchos de ellos fallecen.
Por sexto año consecutivo, la “caminata por el sendero del emigrante: caminamos por la vida”, es un esfuerzo conjunto de grupos comunitarios de ambos lados de la frontera.
La sexta caminata del inmigrante comenzó en la localidad fronteriza de Sásabe, en Sonora (México), y finalizó ayer en la ciudad de Tucson. La marcha tiene el objetivo de llamar la atención sobre el actual estado de los Derechos Humanos al sur de la frontera con México y para exigir que se ponga fin a las muertes en el desierto.