Un grupo civil en Holanda que impulsa una iniciativa para que se conceda a los ancianos que lo deseen el derecho a un suicidio asistido dijo que ha recabado más de 110,000 firmas de apoyo.
La organización "Libre Albedrío" tiene la expectativa de ampliar los límites actuales de la ley de eutanasia ya existente, que vaya más allá de permitir la práctica sólo para los enfermos terminales.
El grupo dijo que ha recabado muchas más de las 40,000 firmas necesarias para obligar un debate en el Parlamento, en el que la iniciativa con seguridad se topará con resistencia.
Aun si se aprobara el debate con amplitud, la propuesta pasaría un proceso prolongado de trabajo de comisiones y concertación de consensos que tardaría años para una resolución final.
La legalización de la eutanasia para los enfermos terminales en 2002, en Holanda, estuvo precedida de décadas de discusiones y negociaciones tranquilas que le agregaron condiciones rigurosas y supervisión médica.
La portavoz de "Libre Albedrío", Marie-Jose Grotenhuis, dijo que la organización confiaba en recabar las 40,000 firmas necesarias para que la propuesta llegara al Parlamento cuando emprendió la campaña en febrero.
A la fecha, el grupo ha reunido 112,500 firmas, en un país de 16 millones de habitantes.
El grupo propone la capacitación de personas (asistentes) que no sean médicos para que administren una pócima letal a las personas mayores de 70 años que "consideren concluidas sus vidas" y deseen morir.
Los asistentes deberán estar certificados y deberán garantizar que los pacientes no actúan por capricho o porque están deprimidos temporalmente, sino porque su deseo de morir ha sido sincero y perdurable, de acuerdo con la iniciativa.
"Las reacciones (a la propuesta) nos han abrumado, en especial porque la gente lo tomó con mucha seriedad, y la mayoría fueron positivas", expresó Grotenhuis a la prensa.
En principio, muchos grupos religiosos se oponen a cualquier forma de suicidio.
La Asociación Médica Real de Holanda, que tuvo una participación importante en el apoyo a la ley de eutanasia del país, ha expresado su rechazo a los suicidios asistidos porque considera que esa iniciativa socavaría la posición de los médicos en la actual política de eutanasia.
Holanda.
En el 2002, la Cámara Baja del Parlamento holandés legalizó la práctica, que ya era un hecho desde hace años en ese país, del suicidio asistido por médicos. Con la aprobación de esta infame ley, Holanda se convierte en el país con la ley más permisiva del mundo que autoriza a los médicos a ayudar a sus pacientes a quitarse la vida.
En Holanda los casos de eutanasia han alcanzado proporciones alarmantes.