Un grupo de campesinos bolivianos del departamento de Potosí (sureste) ocupó e incendió ayer unas oficinas de la empresa minera San Cristóbal, filial de la japonesa Sumitomo, cerca de la frontera con Chile.
Los campesinos protestaron de esa forma por el incumplimiento de algunas promesas de la gobernación de Potosí, informaron la agencia estatal ABI. Las demandas incluyen un proyecto de electrificación, la creación de un impuesto al agua para San Cristóbal, entre otros.