La canciller mexicana, Patricia Espinosa, defendió hoy ante el pleno de la Cámara de los Diputados la actuación apegada a "principios" de su país, que más que defender a individuos o Gobiernos atiende a la vigencia de las instituciones democráticas y del Estado de Derecho.
"México ha actuado de manera decidida con apego a sus principios y su tradición diplomática en defensa de las instituciones democráticas en Honduras", dijo Espinosa en una comparecencia ante los legisladores que duró cinco horas y en la que se analizó el proceder de su país en la crisis tras el golpe de Estado en Honduras.
En la comparecencia, centrada en asuntos varios de política exterior, la canciller precisó que México promovió desde el inicio un firme pronunciamiento del Grupo de Río, condenando la ruptura del orden democrático en Honduras.
"Nuestro país ha mantenido una posición de principios, aún ante la ruptura del orden Constitucional", precisó la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Por otra parte, el Senado mexicano rechazó también este día las amenazas del Gobierno interino encabezado por Roberto Micheletti, que el pasado 26 de septiembre anunció su decisión de no admitir a funcionaros internacionales en el país, entre ellos a los embajadores de España, Argentina, Venezuela y México.
La cámara alta mexicana se pronunció por el respeto a la inmunidad diplomática y de las instalaciones de las embajadas de países extranjeros en Honduras.
En el marco de su sesión ordinaria, que dedicó varios minutos a la crisis en Honduras, fue aprobado un acuerdo para exigir el respeto de la inviolabilidad de las misiones diplomáticas.
El izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), tercera fuerza política del país, llamó al Gobierno mexicano a no actuar con tibieza ante las amenazas y el ultimátum del actual Gobierno hondureño, pues ello contraviene el derecho internacional y perturba la convivencia de los países latinoamericanos.
Al fijar su postura, el senador del PRD Silvano Aureoles exigió que "se garantice el respeto a las embajadas y del personal diplomático de aquellos países amenazados" por el Gobierno de facto de Micheletti, que consideró un "Gobierno espurio".
"El Estado mexicano no acepta (ningún) ultimátum de Gobiernos golpistas ni de ningún otro grupo faccioso", señaló.
Para la senadora del también opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), María de los Ángeles Moreno, "es inaceptable la amenaza y agresiones a las sedes diplomáticas, en particular a la brasileña".
Recordó que la Convención de Viena y otros instrumentos internacionales obligan "a respetar la inviolabilidad de las sedes diplomáticas, y los derechos, privilegios e inmunidades del personal adscrito a estas sedes diplomáticas y consulares".