Hablan duro, cortan leña, cazan gansos y no esconden los rasguños provocados por caídas en sus bicicletas de montaña: el presidente George W. Bush y su rival demócrata, John Kerry, están enfrascados en una campaña que rebosa testosterona para ver cuál es el verdadero "macho" que protegerá a Estados Unidos de los terroristas.
Kerry, el único de los dos en ir a la guerra, no pierde oportunidad de fotografiarse junto a sus ex compañeros de armas en Vietnam. Es amante de la pesca y la caza, del hockey sobre hielo y de las motos grandes: maneja una Harley Davidson.
Bush prefiere cortar leña con sierra eléctrica en su rancho de Texas. Desde 2001, Bush se ha presentado como el "macho beligerante", dijo Todd Gitlin, profesor de Sociología de la Universidad de Columbia.