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- Este es un fenómeno frecuente en las celebraciones religiosas indias y se deben en gran parte a las deficiencias en la gestión de las concentraciones multitudinarias o a la precariedad de las infraestructuras que rodean los lugares de culto. Esta semana se ha celebrado en la India Navratri, un popular festival.
En el epílogo de un popular festival hindú, al menos 89 devotos murieron y más de un centenar resultaron heridos en una estampida en el Estado central indio de Madhya Pradesh, una tragedia que se repite cada año en el gigante asiático.
La avalancha sucedió en las inmediaciones del templo de Ratangarh, situado en el distrito de Datia, donde decenas de miles de personas se habían congregado para conmemorar el último día de una serie de celebraciones en honor a la diosa Durga.
El número de víctimas, entre las que figuran muchas mujeres y niños, fue confirmado a la agencia local IANS por una fuente oficial.
La mayoría de las personas perdieron la vida en la estampida y el resto perecieron ahogadas tras saltar a un río cercano desde un puente por el que transitaban.
“El recuento continúa. Muchas personas han muerto de camino al hospital con lo que el número (de fallecidos) podría tener tres dígitos”, dijo al diario The Times of India-bajo anonimato- un funcionario de los servicios de inteligencia.
Las televisoras locales difundieron imágenes que mostraban decenas de cadáveres amontonados unos encima de otros en espera de ser identificados por las autoridades o familiares.
El jefe de Gobierno de Madhya Pradesh, Shrivaj Singh Chouhan, ha ordenado la apertura de una investigación por esclarecer la tragedia, de la que algunas fuentes oficiales han responsabilizado a las fuerzas del orden por actuar aparentemente con negligencia.
Un legislador del distrito de Datia, Narottam Mishra, aseguró a IANS que la estampida comenzó después de que la Policía cargara con bastones contra varios devotos para intentar controlar el flujo de gente que se dirigía hacia el templo.