Un juez italiano ordenó que el capitán del crucero de placer Costa Concordia sea juzgado por homicidio no premeditado en el naufragio de la nave frente a la costa toscana, donde perecieron 32 personas.
El juez Pietro Molino acordó ayer en una audiencia a puerta cerrada en la aldea de Grosseto aceptar la petición de la fiscalía de que sea juzgado en Italia el capitán Francesco Schettino por homicidio no premeditado, causar un naufragio y abandonar la nave mientras se encontraban a bordo los 4,200 pasajeros y tripulantes.
La noche del 13 de enero de 2012 el Concordia encalló en un arrecife.