El colombiano Diego Montoya Sánchez, uno de los narcotraficantes más buscados del mundo y cuya fortuna se calcula en $1, 000 millones, estaba en calzoncillos y tapado hasta el cuello con hojas cuando fue capturado el lunes.
Nacido en 1961 en Andinápolis, una aldea montañosa del Valle del Cauca, en el suroeste de Colombia, "Don Diego" empezó su carrera en el narcotráfico comprando pasta básica de coca en el Putumayo, en la frontera con Ecuador, en 1984.
En menos de dos décadas llegó a ser considerado el responsable del 70% de los envíos de cocaína desde Colombia a Estados Unidos.
A principios de los años 90 Diego Montoya Sánchez se conectó con Iván Urdinola y Juan Carlos Ramírez, alias "Chupeta", este último detenido en Brasil el mes pasado.
Sin embargo, el nombre de "Don Diego" comenzó a sonar fuerte en la mafia en 1996, poco después de que fuera desmembrado el cartel de Cali a base de capturas o entregas voluntarias de sus jefes, encabezados por los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela.