Los capos colombianos que se unan a los paramilitares intentando frenar su extradición no recibirán beneficios jurídicos, según una propuesta oficial divulgada ayer con la que el gobierno busca evitar que la mafia saque provecho del plan de paz con esos grupos.
La iniciativa está incluida en una carta enviada al Congreso mediante la cual el Ejecutivo busca "eliminar cualquier sospecha de que se utilice la sedición como excusa para impedir la extradición", reveló el diario El Tiempo.