La colisión de una estrella y un enorme agujero negro ha desatado una de las mayores y más brillantes explosiones espaciales jamás registradas, cuyo destello viajó a 3,800 millones de años luz hasta llegar a la Tierra.
Así lo indica un estudio publicado por la revista Science y en el que han colaborado científicos españoles del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto de Astrofísica de Andalucía.
Los científicos investigaban el origen de un haz de rayos gamma que fue observado el pasado 28 de marzo desde el satélite Swift de la NASA, un fenómeno que bautizaron como Sw 1644+57.
“Era algo totalmente diferente que cualquier explosión que hubiéramos visto antes”, dijo en un comunicado Joshua Bloom, científico de la Universidad de Berkeley (California) y uno de los autores principales del estudio.
Bloom sugirió que la causa podía haber sido la caída de una estrella del tamaño del Sol en un agujero negro un millón de veces mayor, lo que generó “una cantidad tremenda de energía a lo largo de mucho tiempo”, en un fenómeno "que aún persiste dos meses y medio después".
Los científicos determinaron que se trata de un acontecimiento “excepcional”. Lo más fascinante, según Bloom, es que el fenómeno comenzará en un agujero negro en reposo.