El telescopio espacial Spitzer detectó los restos del choque de dos incipientes planetas en torno a una estrella, reveló el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.
Uno de los planetas era del tamaño de la Luna y el otro como Mercurio, y la colisión ocurrió hace varios miles de años, no hace mucho en términos astronómicos.
Un comunicado de JPL indicó que el impacto desintegró al cuerpo más pequeño en un choque tan violento que vaporizó sus rocas y lanzó al espacio enormes estelas de lava.