¿Puede el "carbón limpio", una tecnología que industria y gobiernos presentan como un avance en la lucha contra el cambio climático, convertirse en el próximo campo de batalla para los ecologistas?.
Aún es pronto, porque las tecnologías para lograrlo están en fase experimental, pero todo indica que así será.
Los ecologistas creen que la idea implica más CO2, un almacenamiento inseguro y una disminución de inversiones en energías renovables.
Lo cual es importante porque el éxito final de estas tecnologías va a depender en parte de la opinión pública. De ahí que la Plataforma Tecnológica Española para la captura del CO2, que integra a empresas, centros de investigación y universidades, tenga entre sus objetivos llegar también a sindicatos y ecologistas.
El "carbón limpio" será cuando exista carbón al que se le ha "capturado" el CO2, el dióxido de carbono, evitando así su vertido a la atmósfera.
Y es que el CO2 es el principal gas causante del efecto invernadero y por tanto del muy temido y nombrado "cambio climático".
Sólo en esto, en la crucial importancia de hacer frente a ese desastre ambiental, hay acuerdo.
Santiago Sabugal, subdirector general de ingeniería e I+D de Endesa, una de las empresas más activas en la Plataforma española lo expresa con determinación: "Según aumente la concentración de CO2 en la atmósfera se irán produciendo cambios climáticos con efectos para decenas de miles de años.
El reto es tan grande que hay que utilizar todos los recursos".
La solar térmica es otra cosa. "No es sostenible, porque para cincuenta megavatios necesitamos doscientas cincuenta hectáreas llanas y de regadío. Algún día esto tropezará con los garbanzos y las patatas".
Pero sólo con renovables no se resuelve el problema, argumenta el subdirector general de Endesa. "Aunque no haga sol o viento seguimos necesitando energía. Además, las renovables no aportan reactiva sino continua y la red necesita reactiva entre otras cosas para arrancar un motor."