La transición gubernamental en Brasil comenzó ayer con una entrevista de casi dos horas entre el actual mandatario, Fernando Henrique Cardoso, y el presidente electo, Luiz Inácio Lula da Silva, asumirá el cargo el próximo 1 de enero.
“Este es un momento que debe ser singular en la historia política de América Latina”, afirmó tras el encuentro el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) al referirse a la amplia disposición de Cardoso para facilitar la transición.
Según el líder socialista, “en una demostración efectiva de la práctica democrática”, el actual mandatario puso el Gobierno, a disposición del equipo de transición.
En esta primera reunión, los presidentes entrante y saliente conversaron sobre decisiones que tendrán efectos para la próxima gestión.