Dos carteles de la droga se disputan el control de Acapulco, uno de los destinos turísticos más famosos de México.
Por más de cuatro horas, este paradisíaco lugar se convirtió en un campo de batalla. El resultado: 16 presuntos narcotraficantes y dos militares muertos, según información oficial.
Los tiroteos se extendieron hasta la madrugada del domingo. Primero entre miembros del Ejército y presuntos sicarios, y más tarde, con policías federales.
Varias calles fueron cerradas, un hotel desalojado, y la gente comenzó a llamar a los servicios de emergencia por temor a perder la vida en medio de una balacera en la que fueron utilizadas granadas de fragmentación y fusiles de alto poder.
Aparente calma.
Pero cuando parecía que la calma había regresado a la ciudad, este lunes grupos armados atacaron dos comandancias de la Secretaría de Protección y Vialidad, dejando tres policías muertos.
La violencia no ha afectado a los turistas. El incidente del sábado ocurrió en la zona tradicional donde hay hospederías muy pequeñas. En el resto de Acapulco la vida sigue normal.
Pero esta no es la primera vez que Acapulco se transforma en escenario de la violencia. De hecho, desde 2005, el balneario ha sido una zona cuyo control es peleado por el Cartel de los Beltrán Leyva y los miembros del Cartel de Sinaloa, liderado por el "Chapo" Guzmán.
Violencia.
El narcotráfico ha existido desde hace por lo menos 30 años en la "costa chica" de Acapulco y las zonas montañosas del estado de Guerrero, donde se ubica el balneario.
Sin embargo, expertos en seguridad reconocen que desde hace cuatro años se han registrado hechos de extrema violencia que han marcado la historia de la ciudad.
Uno de los incidentes de mayor impacto fue la decapitación de cuatro miembros del cartel de los Zetas en el año 2005.
En aquel entonces, el Cartel de los Beltrán Leyva se disputaba el territorio con Los Zetas. Sin embargo, el conflicto actual es entre los Beltrán Leyva y el Cartel de Sinaloa liderado por el "Chapo" Guzmán.