El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, resaltó ayer la necesidad de que quienes reciben casas construidas por el Estado paguen por ellas para generar recursos que den sostenibilidad financiera al programa público de viviendas.
Maduro explicó en un acto transmitido por el canal estatal VTV que los pagos serían calculados de forma "justa", adecuados a la capacidad económica de cada familia, y que esos recursos irían a un fondo central de vivienda.
"Nosotros hemos entregado 381,000 viviendas, pero nadie está pagando ni medio. ¿Cómo vamos a sostener el gasto y la inversión para las viviendas de los próximos años, haciendo magia? Tenemos que sostenerla entre todos", declaró el presidente.
Maduro expresó su certeza de "que todo el que tiene su vivienda quiere aportar de manera justa", porque el que recibe ese beneficio sentirá "que no se le está regalando, sino que se está ganando" su casa.
Tener "beneficiarios pagando a un fondo central de vivienda significa que vamos a tener recursos, músculo financiero, este es un tema tenemos que resolverlo pronto", aseveró Maduro.
Se trata del primer gran cambio que Maduro ha introducido en la política del gobierno de Hugo Chávez, que puso en marcha la Misión Vivienda para proporcionar a coste cero una casa a quienes la necesitaran y no pudieran acceder a ella en el mercado privado.
Por otro lado, ha negado que el Gobierno vaya a liberalizar los precios de productos básicos para evitar el desabastecimiento que asola al mercado venezolano.