El avión enviado por Francia a Manaos, norte de Brasil, para rescatar a Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC, sigue causando polémica en los tres países, y forzó ayer al presidente Jacques Chirac a declarar que estaba al tanto del asunto y la madre de la secuestrada a negar contactos entre París y la guerrilla.
“El presidente de la República ha sido informado y ha dado su acuerdo, en principio, para el envío de un avión con un equipo médico a petición de la familia de Ingrid Betancourt”, declaró la portavoz de la presidencia francesa.
El mandatario puso fin de esta forma a la polémica suscitada por un artículo publicado por Le Monde, que aseguraba que el canciller Dominique de Villepin había tomado la iniciativa de enviar el avión sin avisar a la Presidencia para rescatar a Betancourt.
Horas antes, el primer ministro Jean-Pierre Raffarin también había asegurado desde Marruecos que la decisión de enviar el avión, iniciativa que molestó a las autoridades brasileñas, había sido tomada “con toda transparencia entre las diferentes autoridades del Estado al nivel más alto”.
En Bogotá, la madre de la secuestrada también salió al paso de otro rumor y aseguró que “el gobierno francés jamás tuvo contacto con las FARC”.
La madre de la secuestrada explicó que un informante de las FARC pidió que algun familiar viajara el 4 de julio a la localidad colombiana de Leticia, por lo que ellos reportaron el hecho al gobierno de Francia, que a su vez envió un avión con equipo médico a Manaos.
“Eso fue lo que hizo Francia y no tengo palabras para agradecerle la rapidez y la solidaridad con que actuó; pero el resto, todo lo demás es mentira, es una calumnia que me parece infame”, dijo.
Entre tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, dijo ayer que no conoce informes sobre la posibilidad de que la guerrilla de las FARC hubiera condicionado la liberación de Betancourt.
"No tengo ninguna información sobre ese tema", afirmó Amorim al aludir a una nueva versión periodística brasileña, según la cual el grupo rebelde exigió asistencia médica de Francia para uno de sus comandantes, a cambio de la entrega de la dirigente política.
Odierno señaló que aún es demasiado pronto para saber si los guardaespaldas estaban con el derrocado dirigente iraquí durante la caída de Bagdad en manos estadounidenses en los primeros días de abril.
El general señaló que la captura de los presuntos guardaespaldas de Husein ocurrió el jueves, tras la pista dada por un informante iraquí que llevó a la detención de 13 personas, de las que entre cinco y 10 se cree que formaban parte de la seguridad personal del ex presidente iraquí.