El asesinato de cuatro funcionarios públicos brasileños que investigaban una denuncia de esclavitud en haciendas del Estado de Minas Gerais es "una evidencia suficiente para que la comunidad internacional tome consciencia de que esa práctica continúa existiendo en varias partes del mundo".
Así lo declaró ayer el presidente del Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas sobre las Formas Contemporáneas de Esclavitud, el indio Swami Agnivesh.
Agnivesh, un activista que ha luchado contra la esclavitud en su país, afirmó que esta práctica se ha perpetuado en países de Africa, Asia, América Latina y Europa oriental.
"Cada año hay más víctimas de la esclavitud", aseguró, tras señalar que se estima que en el mundo hay 250 millones de niños esclavos.