El presidente cubano, Fidel Castro, le ofreció ayer su ayuda al gobierno japonés para resolver la crisis sobre las ambiciones nucleares de Corea del Norte, a pesar de que, dijo, no conoce al líder norcoreano Kim Jong-il.
Castro respondió a un pedido del primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, para usar sus influencias en busca de una solución para la crisis, y en el tema de los ciudadanos japoneses secuestrados por Pyongyang hace décadas, dijo la agencia de noticias japonesa Kyodo.
Castro, quien se presentó para las conversaciones en Japón con un traje de civil en lugar de su habitual uniforme militar, culminará hoy su visita de tres días a Japón.
El primer ministro Koizumi indicó al mandatario cubano que el desarrollo de armas y misiles nucleares norcoreano planteaba una amenaza para Japón.
Sin embargo, Koizumi dijo que Japón había realizado pequeños logros en sus esfuerzos por persuadir a Corea del Norte de que detuviera su programa nuclear. "Seguiremos siendo pacientes en nuestras negociaciones", agregó, según fuentes niponas.
Corea del Norte suscitó una crisis en agosto de 1998 al disparar un misil balístico que sobrevoló Japón antes de caer en el Pacífico. Al año siguiente, Pyongyang decretó una moratoria de sus disparos de misiles, pero en enero pasado amenazó con suspenderla como respuesta a una crisis que atraviesa con EU a causa de sus proyectos nucleares.
Castro dio buena acogida al comienzo de destrucción de misiles prohibidos por parte de Irak y estimó que esto era "importante". "Creo en la posibilidad de que una guerra puede ser evitada", dijo a Koizumi.