La mitad de los más de mil millones de católicos que hay en el mundo vive en países de América, la mayoría de ellos en Brasil, destino elegido por el Papa Benedicto XVI para su primera gira al continente, que iniciará el 9 de mayo.
Si, sobre ese cálculo del Vaticano, se consideran los 63 millones de católicos que según el Centro Pew Hispano residen en EE.UU. -de los que casi un tercio son hispanos- y los 12 millones que se declaran como tales en Canadá, es evidente el predominio latinoamericano.
Según el último censo de Brasil, del 2000, son católicos el 73.8% de los brasileños (que entonces sumaban 169.5 millones y ahora se calculan en 187), evangélicos un 15.4%, el 1.3% practica religiones espiritistas y un 0.3% umbanda y candomblé, mientras que un 7.4% se declara sin religión.
En cifras absolutas la población católica brasileña llegó a 129.76 millones ese año, frente a 125.53 en 2000, y su número podría llegar ahora a 139.24 millones.
México es el país de habla hispana con más católicos, aunque su Estado es laico, al declararse creyentes de esta confesión un 90% de sus habitantes, que superaban los 106 millones en 2006.
En Venezuela son católicos el 95% de los ciudadanos (que el censo de 1999 cifraba en 23.7 millones) según su Conferencia Episcopal.
Las relaciones entre el gobierno de Hugo Chávez y la Iglesia se mantienen en tensa calma, pero recientemente hubo un cruce de declaraciones polémicas.
En Chile, según el censo de 2002, el 70% de sus 16.2 millones de habitantes son católicos (en 1992 el 76.7%).