La ministra británica de Exteriores, Margaret Beckett, expresó su cautela al advertir de que no se debe esperar una "rápida resolución" de la crisis con Irán por la detención de 15 militares del Reino Unido en aguas del Golfo Pérsico.
Poco antes, el primer ministro británico, Tony Blair, había dicho que las próximas 48 horas serán "cruciales" para la resolución del contencioso, lo que había hecho anticipar acontecimientos inminentes.
Beckett dijo que hay que ser "cautos en asumir que es probable que veamos una rápida solución a este asunto".
A renglón seguido, aclaró que Blair no había querido insinuar una posible acción militar contra Irán al afirmar que, si no se logra la pronta liberación de los militares, el Reino Unido tendrá que tomar "decisiones cada vez más duras".
"No estamos buscando una confrontación. Estamos intentando resolver esto por los canales diplomáticos", insistió la jefa de la diplomacia británica. Beckett reveló, que aún no se ha recibido respuesta a la nota formal enviada por el Gobierno británico en contestación a una comunicación del Ejecutivo iraní que recibió hace unos días la embajada británica.